Venían de revolucionar el skincare. Ahora, más que un aspiracional, debíamos materializar una nueva ley universal: la ciencia funciona mejor con amor.

Freshly crecía exponencialmente, pero su narrativa enfrentaba retos: mensajes saturados, una oferta compleja y un equilibrio incierto entre emoción y razón. Su nuevo branding, Science Works Better With Love, marcaba el rumbo, pero ¿cómo trasladarlo a su comunicación diaria?
Nuestra misión fue estructurar su estrategia de contenidos para guiar al usuario de forma clara y efectiva. Definimos pilares que fusionan la emoción con el rigor científico, creando una narrativa cohesionada en cada etapa del customer journey.
Así logramos:
– Equilibrar lo aspiracional y lo didáctico con herramientas discursivas.
– Enriquecer la comunicación de rutinas con nuevos formatos creativos.
– Simplificar el ecosistema con directrices adaptadas a los distintos mercados internacionales.
El resultado: una comunicación digital coherente y compartida tanto por quien busca rigor, como por quien se deja querer.